miércoles, marzo 16, 2005

¿Música Contemporánea?

Después de mucho pensarlo, he decidido adscribirme al grupo de personas que, con mucho esfuerzo, está tratando de dar con una definición de lo que muchos llaman hoy en día Música Contemporánea. Ya sea que tenga éxito o no, espero que mi modesta contribución pueda al menos servir de punto de partida a otros y que por fin se logre resolver este oscuro impase.
En primer lugar creo firmemente que el problema está en el nombre. Lamentablemente "contemporáneo" es un adjetivo que la gente entiende como "lo que sucede en un período determinado de la historia de alguna cosa". Contemporánea no podría ser, entonces, la música de Schoenberg, Webern, Xenakis y demás compositores del siglo XX pues ya pasaron demasiados años como para considerarlos "contemporáneos" nuestros. Por otro lado, si aplicamos dicho concepto al momento actual tendríamos que decir que la Música Contemporánea incluye también a la música popular, la música folklórica y demás "corrientes" musicales de nuestros días. Tendríamos que incluir en la lista de obras de éste género al denigrante "Perreo", al impronunciable "Aserejé" y hasta al famoso "Te toco la trompeta" de Susy Díaz. Esto no es aceptable!
Por lo tanto, creo que debemos empezar por deshacernos del adjetivo de "contemporánea" y encontrar uno nuevo. Uno que defina mejor lo que realmente es. Que no sea demasiado específico que termine excluyendo a una interesante porción del repertorio en cuestión ni demasiado general como para que termine aceptando entre sus filas literalmente cualquier cosa!
Muchos son los que han recorrido sin éxito por éstos lares y, a riesgo de recibir – como muchos de ellos – una lluvia de tomatasos, voy a atreverme a sugerir el susodicho nuevo adjetivo. Yo llamaría Música Libre (Free Music en inglés) a lo que todos entienden hoy por Música Contemporánea. "¿Por qué libre?" se preguntarán muchos. ¿Libre de qué, o de quienes? Paso a explicarme con más detenimiento.
Pienso que la característica que mejor define a la hasta ahora llamada Música Contemporánea, es la completa libertad que muestran sus adeptos en cuanto a la creación de sus obras. Se ha hablado muchas veces de "ruptura", de "quiebre" con la tradición o con lo establecido. He ahí el meollo del asunto. Música Libre porque no está inscrita dentro de ningún marco teórico establecido, porque quienes se dedican a ella hacen, al final, lo que les viene en gana. No está sujeta a tradicionalismos ni a las preferencias de grupos elitistas (al menos en el caso de los que tienen la suficiente personalidad para no hacerlo) ni de los gustos de grupos sociales numerosos. Es el compositor el único que define la estética de su obra, el que decide el sistema de organización de alturas, la forma, la instrumentación, etc.
Por supuesto que de todas maneras es una libertad a medias puesto que es tan sólo una libertad consciente. Nadie en el mundo del arte está libre de las influencias de quienes les precedieron o de sus propios "contemporáneos", y esto también es aplicable a la música.
De ésta forma hacemos a un lado todos los otros géneros musicales que no encajan dentro de lo que los compositores hasta ahora llamados "contemporáneos" hacemos. La música popular está regida por los gustos del populacho e internamente gobernada (en gran medida) por las "reglas" de la música tonal. La música folkórica no puede considerarse de ninguna manera como "libre" pues está sujeta a rígidos cánones que la excluyen totalmente de un adjetivo como ése. Tampoco podemos considerar el Jazz como música libre pues aunque se base en la improvisación, ésta última siempre gira en torno a melodías o secuencias armónicas previamente decididas por los respectivos participantes.
Por supuesto que hay quienes dirán: "¿y que hay de los compositores que "libremente" eligen un sistema o método – como el sistema tonal – para realizar sus obras? ¿No hacen ellos Música Libre?" ¡Pues no! Al adherirse a un sistema, metodología o cuerpo teórico establecidos por otros están sujetos a las "reglas" que son propias de aquellos y que fueron establecidas por sus creadores. Si las rompiesen, entonces estarían realizando Música Libre!
¿Y que hay de aquellos que se autoimponen un sistema creado por ellos mismos? Pues ellos son los amos del juego! Ellos crean las reglas, por lo tanto pueden romperlas cuando les plazca. Son suyas y de nadie más. Por lo tanto su música sigue siendo "libre" pues ellos son siempre libres de destruir sus propios sistemas en cualquier momento, inclusive durante la creación de una obra en particular.
Música Libre sería, entonces, toda aquella que implica un completo individualismo, aquella en la que los artistas son capaces de comprender que su arte puede gozar – si ellos lo deciden – de un total distanciamiento de los esquemas que son propios de otros artistas.
A algunos les sonará, quizás, más cercano el adjetivo de "liberada" aunque Música Liberada suena un tanto a "salida del clóset" (más de uno sabrá a lo que me refiero, seguro). En todo caso el problema del adjetivo puede resolverse. Basta con encontrar alguno que sea más apropiado para definir esta pseudo-liberación. Por ahora yo me conformo con el de "libre". Quien quiera proponer uno mejor pues bienvenido sea!
Por otro lado, también hay que hablar un poco acerca de las personas (casi todas ellas relacionadas a la composición) que pretenden sugerir o casi imponer una cierta estética para la Música Contemporánea (regresemos al viejo adjetivo puesto que el nuevo no tiene aún más adeptos que quién escribe éste artículo). Muchos de ellos están enquistados en una estética que ciertamente es bastante vieja y, en el caso de la gran mayoría, esto obedece a una cuestión de orden natalicio. Es muy curioso pues no dejan de hacer mención a la llamada "ruptura" que se dio hacia finales del siglo XIX "en contra" de la música tonal, en la que más tarde compositores como Schoenberg jugaron un rol importantísimo. Casi parece que la recuerdan (aunque muchos ni habían nacido por aquellos tiempos) como un evento digno de ser rememorado en pomposas ceremonias. Como si fuese imperativo establecer el "Día Mundial de la Ruptura con el Viejo Orden" o algo así!
Ciertamente, éste tipo de actitud es comprensible en el caso de aquellos con más edad, pero encontrarla en compositores jóvenes es algo realmente preocupante. Yo me pregunto: ¿qué no se han dado cuenta ya? ¿No pueden aceptar que la época de las corrientes y las tendencias murió casi en el mismo momento en que Schoenberg planteaba su dodecafonismo? Es decir, desdeñan el viejo orden (muchos con reacciones realmente viscerales) pero a la vez pretenden instaurar uno nuevo. El suyo propio! Pretenden cambiar los grilletes por cadenas!
¿Y cómo es ésta estética a la que tanto rinden culto? Tras mucho escuchar he logrado acuñar un término propio para describirla: "la estética del caos". Notas largas en registros profundos seguidas de súbitos silencios de variaciones siempre cambiantes. Luego, un grupo de semigarrapateas en un registro que dejaría sordos hasta a los canarios para luego interrumpir la cosa con otro silencio, de duración distinta al anterior. Construyen su música con éste constante "andar y detenerse", donde cada tramo en el que aparecen sonidos es siempre distinto en cuanto al ordenamiento, textura y estructuración de los mismos y donde cada detención es siempre inesperada, abrupta, sorpresiva. Todos ellos sostienen que ahí está la solución al problema de la estética musical. "Pero si nunca es lo mismo" – argumentan. "Siempre está en constante cambio."… ¿Y se supone que eso debe hacerla interesante?
¿Creen que porque someten al pobre oyente a éste inmisericorde juego de súbitos y caóticos contrastes van a evitar que se aburra? Pues se equivocan rotundamente! Lamento decirles, mis estimados colegas, que el caos constante también aburre. Es la triste y cruda realidad! Lo comprobamos todos los días cuando salimos a la calle. Nuestros cerebros perciben una cantidad tan abrumadora de información que sencillamente la desechan. El caos constante, aunque siempre esté variando, termina por cansar y finalmente aburrir.
Por supuesto que éste no es un ataque contra el caos. La utilización de éste en la música es sin duda de gran importancia, pero su uso excesivo es como todo extremo: inservible! Un minuto de caos es aceptable y hasta divertido pero 10 minutos de caos son una verdadera plasta! Por qué no intercalar tanto barullo con momentos estáticos, u homofónicos o inclusive de contrapunto al puro estilo renacentista. Eso ciertamente añadiría algo de variedad en el asunto. Claro que también pueden ser otras cosas, lo antes dicho no pasan de ser meras sugerencias.
El contraste es imprescindible en el arte, pero el contraste a escala microscópica sólo creará un barullo similar a una multitud en un centro comercial. Luego de unos momentos el cerebro optará por llevar ese barullo a un segundo plano y estará a la espera de algo nuevo. Pero como éstas obras se caracterizan por no introducir nada verdaderamente nuevo, finalmente el oyente se queda dormido, y con toda razón!
También están los que portan, con gran orgullo, el estandarte del vanguardismo. Aquellos que sostienen ridículamente que una obra artística no tiene verdadero valor a menos que proponga "algo nuevo". Si eso fuese realmente cierto habría que dar al traste con prácticamente todo el repertorio "clásico", pues la gran mayoría de obras no presenta, casi, novedad alguna. Encima, éste grupo de personas pretende saber qué es vanguardia y qué no lo es. A mi me gustaría saber quién los nombró eruditos en la materia o en qué momento los músicos del mundo votamos por una comisión de chiflados que puediese determinar el alcance de la palabra "vanguardia".
Con mucho estupor temo afirmar que, para la gran mayoría de éstas personas, vanguardista es una obra para flautín y macaco, por ejemplo! En la que cada cierto tiempo un ayudante acerca una banana al mencionado primate, lo suficientemente cerca como para que pueda olerla pero demasiado lejos para alcanzarla, y así incluir los chillidos del pobre animal en la pieza. ¡Cuidado con la Asociación Protectora de los Animales! Otros estarán a favor de declarar vanguardista a una obra que coloque a un grupo de instrumentistas dentro de varias máquinas demoledoras instaladas al interior de un viejo estadio, y escuchar a los músicos interpretar una obra de carácter "funerario", mientras las demoledoras se tiran abajo la desvencijada construcción. Peor aún, habrá por ahí uno que esté pensando en una obra para marimba y taladro neumático! ¡Por favor! ¿Vanguardia? ¡Demencia, diría yo! En todo caso, no hay manera de establecer cuál obra es vanguardista y cuál no puesto que no disponemos de una máquina del tiempo. Sólo una mirada de tipo retrospectivo puede decirnos qué fue vanguardia y qué no lo fue.
¿A dónde voy con todo esto? Pues a que la imposición de una determinada estética, que además tiene sus obvias fallas – como he venido detallando –, no nos lleva a ninguna parte. La época de las tendencias se fue. La enterramos el día que nos suscribimos al individualismo. Someter a las nuevas generaciones al constante bombardeo de "deberías hacer algo como lo de fulano" o "tú música debería adoptar un lenguaje más contemporáneo" (como si supieran lo que realmente es contemporáneo) es realmente absurdo!
Los nuevos músicos habremos de trazar nuestros propios caminos. No se trata de desdeñar los aportes de quienes nos precedieron pero tampoco de adoptarlos como una nueva doctrina, permanente, inmutable y hasta digna de veneración. Dejemos que cada quien decida qué hacer con su arte. ¿Qué no es eso lo verdaderamente interesante?

18 comentarios:

Gato Negro dijo...

Bueno, aquí van mis tomatazos...

Me parece que la larga discusión, que empieza en una cosa y termina en otra, es un poco ociosa a la luz de lo que ya hemos discutido anteriormente en el Círculo. Y también porque al final termina contradiciéndose, como pasaré a mostrar.

En primer lugar, el término "contemporáneo" lo entiende la gente como lo entiende porque esa es la definición en nuestro idioma. Y gracias a Dios se entiende según la definición. De esta no nos podemos zafar. Precisamente, se crearon y crean términos cuando la palabra "contemporáneo" no explica un tipo de música en particular. He aquí nuestra "música cocodrilo", por ejemplo. Pero le duela a quien le duela, el impronunciable "Aserejé" y el reggaeton (o perreo, que en realidad es el baile y no la música) son tan contemporáneos como el último cuarteto de Iturriaga.

Me preocupa que, al margen de pretender una nueva definición, se argumente así la de "Free Music". Porque la creencia de que nuestra música está libre de preconceptos es falsa. La suposición de que se debe crear un nuevo sistema cada vez es absurda. Y si yo uso un sistema nuevo y luego lo usa otro, entonces éste ya no hace música nueva. Es la insulsa y muy norteamericana búsqueda de la originalidad per se.

Pero creo que se llega a este punto ante la constatación de que estamos viviendo en un período que se ha llamado "posmodernismo", donde precisamente se ha establecido un rechazo contra las instituciones al fallar estas en dar una solución a todos los problemas. Así, todos los "ísmos" de principios del siglo XX están cuestionados. Y la necesidad de hacer lo que a uno le venga musicalmente en gana ("Free Music") es la consigna liberadora de la lacra modernista encarnada en las supuestas vanguardias del siglo XX: Debussy, Schoenberg, Stravinsky, Varèse, Ligeti, Boulez. Tal como lo apunta Fubini, reforzando a Adorno, en realidad la ruptura con el pasado no se da con Debussy o Schoenberg, sino que ellos son los últimos representantes de una tradición que se rompe (según ellos) con Webern. Y muchas estéticas del siglo XX en realidad continuan esa tradición. Pero otros se oponen radicalmente, como Cage. Entonces nos encontramos con lo problemático y contradictorio de la Música libre: inmersos en nuestro quehacer posmoderno, nos acude la necesidad de hacer lo que nos venga en gana, pero lo que se no antoja no es nada verdaderamente original, y no puede serlo, porque lo único original que ha dado el s.XX que se oponga al pensamiento musical tradicional es la incorporación del azar, del caos en la composición. Y si queremos que nuestra música sea comprendida como música, la libertad total que el caos propone no funciona. Entonces ya no es libre. Y si la dejo libre, entonces ya no es música. Sí, pues, creo que si bien el término "Free" nos hace notar la condición de posmodernidad del arte musical, no sirve para definir lo que hacemos ahora (¿acaso no es mejor/peor el término "música cocodrilo"?).

Y sobre estética del la música "contemporánea", sabemos que no es posible definirla aún de manera totalitaria. Lo único que quizá se pueda decir por ahora es precisamente lo que apuntaba líneas arriba: los planteamientos de la estética posmoderna, la ruptura con la tradición tras la caida de las ideologías, el individualismo como medio y fin. Y si es así, pues así ha de ser. Es parte de la evolución del pensamiento humano. Nos toca ser parte de la situación, y podemos contribuir a moldearla en uno u otro sentido. Pero esto se hace con la producción de música, principalmente (no creo que las discusiones estén demás, salvo las que no nos llevan a ningún lado, como esta, sobre cómo no llamar contemporánea a la música contemporánea).

Dixit.

Sadiel Cuentas dijo...

Me parece excelente que se discuta esto en nuestro blog. Si bien es cierto el tema ya ha sido abordado en muchas oportunidades, el discutirlo en el blog abre la posibilidad de recibir comentarios de sus lectores.

Hay un artículo de Alex Ross que aborde este tema y es una interesante contribución:

http://www.therestisnoise.com/2004/05/more_to_come_6.html

Creo que el término más apropiado para nombrar la música que escribimos los compositores de formación clásica es "música clásica contemporánea". Como está música es tan diversa en estéticas, técnicas y demás cosas, creo que lo más práctico es definirla por la tradición a la cual pertenecen sus compositores (incluyendo tanto a los más vanguardistas como a los conservadores) y su pertenencia a nuestro tiempo.

Antonio Gervasoni dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con gato negro en prácticamente todo lo que argumenta. Como dije en mi artículo, el adjetivo de "libre" es uno elegido por mí mismo, lo cual no significa que sea el correcto.
Libre implica únicamente que no existen tratados, sistemas, teoremas, postulados, tendencias, estilos o cualquier cosa que determine cómo ha de sonar la música contemporánea (regreso al término comunmente aceptado). Sencillamente suena como cada uno quiere y punto. Y claro, si uno quiere adherirse a un sistema establecido pues no existe problema alguno. El punto es que uno simepre tiene la libertad de cambiarlo por otro o inclusive de realizar cuantas modificaciones se le antoje. Ya no se trata de "prohibidas las quintas paralelas" o "cuidado con las octavas directas". Aún si uno utiliza el sistema tonal puede desechar esas "reglas" (postulados, recomendaciones o como se les quiera llamar) en cualquier momento. Nadie va a salir por ahí diciendo: "fulano cometió un error en el compás número tal, resulta que hay quintas paralelas!... eso es inaceptable!"
Otra cosa, nunca hablé de originalidad. El arte es una continuidad que pasa de una "generación" a otra (aunque muchos se nieguen a aceptarlo). Hablar de una ruptura completa y del establecimiento de una estética totalmente nueva es ridículo.
El término "libre" no implica original ni tampoco nueva. Acaso puede decirse que alguien ha hecho algo "realmente" nuevo? El hombre reinventa las cosas, les cambia algo aquí y allá pero siguen siendo lo mismo sólo que con una capa de pintura nueva.
Por supuesto que el Aserejé y el Reggaeton son tan contemporáneos como el último cuarteto de Iturriaga. Es precisamente por eso que en el Círculo adoptamos el nombre de Música Cocodrilo para definir lo que hacemos... porque no podemos meter todo en el mismo saco.
Por otro lado, si bien ésta discusión se dio en el Círculo (y con reacciones bastante eufóricas por parte de algunos) el tema aún no está cerrado. Aceptémoslo, "Música Cocodrilo" no puede ser el nombre correcto. Sólo es la consecuencia de haber llegado a un punto muerto, a uno en el que sencillamente no sabíamos qué dichoso nombre darle al asunto.
Para terminar, el término de Sadiel me parece bastante bueno. El único problema es que el término "contemporáneo" sigue significando lo que todos ya sabemos pero quizás sea tan sólo cuestión de explicar bien el significado de lo que se pretende dar a entender con el nombre "Música Clásica Contemporánea".

Gato Negro dijo...

¡Ay mi música cocodrilo! Sí, pues, decir que hacemos música cocodrilo es tan preciso como decir que la nuestra es "música petrele" o "música sicuática" o "música mifóstica". Acuñar un término puede ser válido si el referente está totalmente explicado y se pude definir cabalmente. Pero no es el caso de nuestra música. Por eso "cocodrilo" vale tanto como cualquier otro término marciano. Y con esto no quiero decir que esté bien llamarla así. Pero tampoco está mal. Lo que al final validará la definición será, como siempre, el uso masivo que se haga del término. Y es un poco lo que pasa con "música clásica comtemporánea", denotación a todas luces contradictoria (¿se puede ser clásico y contemporáneo al mismo tiempo?) que se hereda de la denominación de "música clásica" que han dado los medios a la mal llamada "académica", "docta", "erudita" o Art Music como en gringolandia. Pero es una definición que los medios están implantando, y creo que vamos a tener que soportarla o hasta incluso asumirla, si ayuda a definir lo que hacemos. Recordemos no más que el festival de noviembre se llama de "música clásica contemporánea" para que vea la promoción que se le da al término, y que nosotros aceptamos, pues (aunque en casa le sigamos llamando cocodrilo)

Marco Mazzini dijo...

Que bueno leer algunos comentarios aquí en Circomper, auque sean sobre un tema tan añejo. Les pido me disculpen, pero en este tema en particular estoy muy relajado y tranquilo: ¿realmente me interesa proponer un nombre a algo que ya existe, y que tiene múultiples rostros? Si alguien desea hablar de cómo promover la música de nuestro compositores peruanos, latinoamericanos, cómo cautivar a la gente con nuestra música, cómo organizar más y mejores eventos que promuevan el arte de los sonidos, pues ahí estaré en primera fila, enviando mis más intensas opiniones y sugerencias. Creo que hay cosas -incluso para discutir- mucho más urgentes que encontar un nuevo término para la "música contemporánea".

Por cierto, el nombre música libre existe ya hace muchos años, y los festivales de Free Music que existen en distintos puntos del planeta nos indican que -incluso esta música "caos" la cual es creada en el momento- tiene un buen público. Es como querer llamar Música Barroca la Música Renacentista. Cuaquier músico de hoy que escucha el término Música Libre sabe a que tipo de concierto va o debe tocar, aquel donde todo se olvida y se recrea.

El mecionar que el caos es aceptable por unos minutos pero no por 10 (o más) es muy peligroso. Yo no puedo escuchar una obra de Ravel mal tocada por 30 segundos, pero puedo disfrutar de interesantísimos ruidos por horas (no exajero). Mi punto: depende mucho de los intérpretes, quienes pueden hacer sonar una obra "mala" como una maravilla, o hacer detestable la mejor obra de Bach. Aquí nace la diferencia entre instrumentistas y artistas.

Quizás piensen que un músico puede aguantar ruidos y demás "locuras" de hoy en día, ya que su oido está bien formado, pero no así el púbico, y que esto es un punto en contra del famoso caos. Por lo que he notado, los músicos con formación de conservatorio son los más tradicionalistas y recios a abrir su universo sonoro. Son ellos de quienes se escucha "eso no es música". Pero, los estudiates y/o artistas de otras diciplinas son admiradores de la música caos, de lo ruidos, del experimento, y esto no es algo de hoy en día: Schoenberg fue - y aún lo es- duramente criticado y apaleado por su famoso sistema de composición. Fueron otros músicos quienes lo llamaron mediocre y que gritaban que su música era sólo matemática (?); pero un concierto en diciembre de 1911, en donde su segundo cuarteto de cuerdas se dejó oir, tuvo un impacto tremendo en pintores de la época, los cuales quedaron fascinados con las grandes disonancias que ofrece esta obra. "Impression 3" de Kandisnki fue resultado de escuchar obras atonales, por mencionar un ejemplo. Les comparto algo más cercano: se organizó hace unas semanas un evento que ofrecía, por una noche, pinturas, esculturas y algunos conciertos. Esto pasó en una galería de arte y cada cuarto tenía algo distinto por descubrir. En uno de ellos, se encontraba un músico que tocó música libre por 4 horas. El cuarto nunca dejó de estar lleno, y el público era, como podrán adivinar, artistas plásticos y público en general - los cuales querían y pedían más música!

Y sobre cosas nuevas, siempre meciono el Minimalismo en música -otro malísimo nombre. Las obras creadas bajo este espectro suenan completamente frescas: el New York Counterpoint (Reich) para 11 clarinetes no se parece a nada, esabsolutamente único en el repertrio clarinetístico y sin embargo, no tiene nada nuevo: ritmos repetitivos y armonías predecibles son constantes, quizás los elementos más evitados desde los 50', pero -y aquí mi admiración por el minimalismo musical-los minimalistas suenan como algo nuevo.

En fin, estoy hablando más de lo que me imaginé. Cocodrilo, música de vanguardia, moderna, cnemporánea, clásica contemporánea, ultra moderna, futurista: todo se entiende y en mi opinión, debería promoverse más y discutir menos.

lil J dijo...

no estudio en el CNM, ni he estudiado ahí, pero amo la música y me parece interesante lo q escribes, así q estaré pasando x aqui again

TUMAY dijo...
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TUMAY dijo...

hola que tal, pienso que todo esto entra más que todo en el juego de los medios. Los medios son los que se encargan de etiquetar todo lo que quieren vender, para que así se pueda llegar a un consumo facil y ordenado de ello. Y esto no es solo con la musica, es con las personas tambien, y pareciera que la mayoría de gente ahora, ES en la medida en que APARECE en los medios (osea en la medida en que se ve reflejado en algun modelo que los medios le ponen, si no es así, tiende a pensar que posiblemente sea "anormal" o algo así) pero bueno, esto es otro tema mucho más amplio y que da mucho más para hablar. La cosa es esta: que intentar poner un nombre al tipo de música que uds hacen, es realmente dificil porque es que es tan variado el espectro de propuestas musicales en la actualidad, que me atrevería a pensar que cada vez más se estan distanciando unos de otros. Por ejemplo, hay músicos que se dedican solo a la electroacústica (y que odian a los "acusticos" que se meten a hacer "algunas 2 obrillas electroacusticas" para llenar repertorio, porque desprestigian lo que en realidad piensan ellos que es la electroacústica). Y asi... pero aun asi, poner la etiqueta de MÚSICO ELECTROACÚSTICO a alguien, es tambien limitarlo a un sólo determinado campo de accion (como la etiqueta de "musico espectral" pegosteada a Gerard Grisey hasta ahora, sólo por estar vinculado a cierta técnica, cuando en realidad él mismo no se consideraba así). En fin... me parace que una etiqueta es buena en la medida en que ordena las cosas (en el sentido comercial, y mediatico del asunto), pero es mala en la medida en que encasilla y restringe (y esto es ya en el sentido artístico). las cosas son siempre más complejos de lo que aparentan ser, las posibilidades el arte siempre van a ir más allá de algun nombre o etiqueta establecido. Así que me parece interesante que no caigan en el juego de etiquetarse, porque como ya dije, es caer en el juego de los medios y del comercio(y cuando les digan: "ah eres músico, y qué música haces ah?" no se... respondan solo que hacen música y punto). Ahora, con esto no digo que esten en contra del comercio y los medios y todo esto, NO (porque eso es parte de nuestra realidad actual es lo contemporáneo de que lo tanto se habla, la cultura de la imagen, las apariencias venden más que las escencias) sino lo que digo es que sepan manejarlos y que ellos no los manejen a uds (es más o menos como lo que decía un amigo mío: "no veas tele, usa tele" -por ahi más o menos va el asunto: la cultura en la que vivimos ahora no es mala ni buena, simplemente es lo que es, nuestra realidad, y hay que saber vivir en ella, y la unica forma es adquirir consciencia de lo que es)
espero no haber sido demasiado confuso.

que mas, que mas... lo que decían del minimalismo tambien me gusta, suenan como algo nuevo, no por las obras en sí, sino por el sonido en general que tienen.

lo de la ruptura. pienso que la estetica del caos y de la oscuridad no es para nada condenable, hay personas (yo entre ellas) a las que les gusta, pero es más por cuestiones personales, gustos, encontrar cierta relacion afectiva con ese tipo de música. Lo que es condenable es generar una "campaña" de desprestigio contra la gente que no hace ese tipo de música que haces, y ese creo que ha sido el principal problema de este tipo de música en el siglo XX. Y bueno, eso es lo que hicieron Boulez y Cia. por ejemplo, opacando figuras como por ejemplo la de gente como Poulenc (a ver que alguien encuentre la personalidad e imaginacion que tiene la sonata para flauta, o el sexteto, en cualquier obra serial de cualquier compositor de segunda de aquella epoca --pero no, era requisito indispensable ser serial! totalmente fregados del cerebro)

saludos!
PD: donde venden el ultimo cuarteto de iturriaga??

Anónimo dijo...

I do not care about the name.

TUMAY dijo...

Bueno, hola de nuevo, otra cosa que me he dado cuenta. Uno de los problemas de difusión de esta música hoy en día (uno de muchos, porsupuesto), vendría a ser algo a lo que se le podría denominar "problema de género", que es un término que en medios se usa bastante. Hablamos de género cuando queremos marcar una diferencia entre varias cosas, opciones, grupos ...etc. Los generos en la televisión por ejemplo, son grandes grupos diferenciados (aunque a veces los límites no están del todo claros) el género informativo, dramático, educativo, comedia, policial, suspenso, ...etc. Entonces, un clásico problema de género, se da cuando por ejemplo uno va a ver una película de suspenso, y en ningun momento siente el suspenso ni el terror por ningun lado, es más, acaba riendose de las situaciones que pretenden ser terroríficas y son todo lo contrario (había un cineasta norteamericano que fue famoso por ello, creo que se llamaba Ed Wood). el público por supuesto, queda totalmente desconcertado, pidiendo que le devuelvan la plata.

bueno, lo que propongo acá es que es posible que pase una cosa similar con este tipo de música, en la medida en que la gente la asocia a un "género" (utilizaré esta palabra aunque no sea la correcta porsiacaso) que es el de la música clásica de siempre. Y no es así, es una música totalmente distinta, a pesar de estar enlazadas por una tradición, son otra cosa. Imaginemos un concierto donde se programen obras de Bach, Mozart, Brahms, Ravel y Xenakis. La gente va a creer que todos ellos están en un mismo saco, ya que tienen algunos puntos en común como utilizar la orquesta (o un grupo instrumental parte de ella). Por eso, cuando lleguen a Xenakis, les va a caer como un baldazo de agua fría, van a sentir ganas inmensas de tirar tomatazos y pifear (y sería bueno y saludable que lo hagan si es lo que sienten, no entiendo porqué hay tanta hipocresía y falta de veracidad en los conciertos, pero eso es otro largo tema) porque es algo totalmente distinto, a pesar de estar encadenados en una tradición, son músicas totalmente distintas, y así como uno no va a reirse en una película de terror, tampoco va a deleitarse con hermosas melodías en Xenakis. Y bueno, tambien me parece malazo el programa por la presencia de Bach ahí, porque de verdad que tocar esas cosas con una orquesta sinfónica me parece también otra recontraaberración, casi un error de "género" como los anteriores.
Otro ejemplo puede ser lo del Metal en el rock. Por más que sea parte del espectro de lo que consideramos como música rock, uno no va a escuchar metal pensando que va a encontrar lo mismo que encuentra en The Beatles, nada que ver, son cosas totalmente distintas, pero si uno se cierra en querer encontrar a Ravel en Xenakis, a The Beatles en Metallica, termina por relativizar las cosas, se ciega y se cierra a nuevas experiencias que lo enriquezcan, y nunca va a poder realmente apreciar lo que está escuchando (ojo, apreciar, no quiere decir necesariamente gustar, puede que sí como que no, o como que masomenos). Y hablando del metal. por ejemplo yo tengo unos amigos que justamente tocan Metal. Les hize escuchar algo de Penderecki y se quedaron estupidos, me pidieron el disco y todo, y no solo lo aprecian, sino que les gusta. Por el contrario, he hecho lo mismo con mi mamá, y algunos amigos a los que les gusta la música clásica de siempre, y nada, se han aburrido, les ha parecido puro ruido y porquería. Y no es que sean malos oyentes (y tampoco es que sea malo el hecho de que no les guste Penderecki) sino que están condicionados por creer que Penderecki tiene que sonar algo parecido a la música clásica que conocen, en cambio los metaleros no estaban condicionados, escucharon la música y la apreciaron porque encontraron su escencia, no buscaron algo que no iban a encontrar. Y bueno, esa me parece una buena forma de saber apreciar la música, no buscar en ella algo que no van a encontrar, claro que uno siempre busca el gusto, busca que algo le guste porque así se establece una relación afectiva, y uno se siente bien, pero el gusto muchas veces terminar por resultar relativo (lo sé porque por ejemplo, hasta hace pocos años cuando estaba en el cole, paraba escuchando radio ritmo un tiempo, donde ponían música que me gustaba, y ese tipo de música hoy día me generalmente no me produce ningún gusto -es más, hasta disgusto me provoca ahora muchas veces, claro que es algo totalmente subjetivo y personal-) las cosas que siento que realmente me gustan (y que su gusto ha perdurado hasta ahora) difícilmente me han gustado a la primera, osea, tambien se da el caso de que algo que escucho me prendo de ello y nunca me va a dejar de gustar, pero tengo un gran aprecio tambien por las cosas que me parecían aburridas y hasta una porquería, y ahora me gustan, porque antes había tenido prejuicios sobre ellas o no las había sabido escuchar.

pd: y la música de uds donde se compra?? avisen cuando saquen discos o grabaciones.

Sadiel Cuentas dijo...

Que yo sepa el cuarteto de Iturriaga aun no ha sido completado. Algunos de nosotros tenemos grabaciones en nuestras páginas web y en la página del círculo, que están enlazadas en la columna derecha del blog. Puedes encontrar música y partituras de Iturriaga, Celso Garrido Lecca y demás compositores en la bibliteca y discoteca del Conservatorio Nacional de Música (la dirección la puedes sacar de de http://www.conservatorioperu.org). Puedes comprar CDs de algunos composites peruanos en la radio filarmonía (no sé el url, pero debe salir en google). Puedes encontrar música y partituras de varios compositores latinomaericanos en http://www.colegiocompositores-la.org/obras.asp

TUMAY dijo...

hola una pregunta, ¿qué cds de compositores peruanos existen?. yo conozco estos:

- garrido lecca (uno de retablos sinfonicos, y otro ENCUENTROS)
- un cd de chuquisengo tocando pregon y danza de iturriaga y otras cosas muy buenas como sonatas de ginastera, berg, y suite hospital de carpio.
- el cd de carpio
- esa coleccion de antologia de la musica clasica peruana ALMA MUSIK(que no me gusta para nada, sobre todo cuando toca ese tio las obras de carpio, nada que ver, parece que pensara que está tocando algo romantico o noseque)
- un cd de compositores Carlos Fiegue y nomeacuerdo como se llamaba el otro, obras para violin y piano.
- los cds del cuarteto aranjuez.

y eso es todo de lo que sé y he escuchado creo.

Sadiel Cuentas dijo...

Te puedo contar qué otros CDs sé que existen, pero no te puedo asegurar que sea una lista completa:

1. Sinfonía Junín y Ayacucho, de Enrique Iturriaga. Tocado por la Orquesta Sinfónica Nacional en el Año de la Pera. Buena versión.

2. "Memorias Tropicales", por el Cuarteto Latinoamericano. Incluye el cuarteto no. 2 de Celso Garrido Lecca (la mejor obra que yo haya escuchado jamás de Celso). Incluye además "Dansaq" de Aurelio Tello y otro par de obras de compositores latinoamericanos (Roberto Sierra, México y otro compadre más)

3. Un disco del Cuarteto Lima, editado por la Universidad Católica, que incluye el cuarteto no.3 de Celso Garrido.

4. Un disco de vinilo de la fundación Popular y Porvenir, si no me equivoco. Incluye "Intihuatana" de Garrido Lecca, un duo para violín y violoncello de Iturriaga, una obra de Pinilla, una obra de Valcárcel y alguna cosa más. Hay una copia en la discoteca del Conservatorio Nacional de Música.

5. "Generación del 50" o algo por el estilo. Un disco compacto editado por la Fundación Renacimiento (que ya murió). Incluye "Variaciones sobre un Tema Pentafónico" de Pinilla, "4 Poemas de Javier Heraud" de Iturriaga, un cuarteto de cuerdas de Pulgar Vidal, Duo Concertante de Garrido Lecca y creo que nada más. Ubicable en la discoteca del CNM

Si alguién conoce algún otro disco, por favor complemente esta lista.

Gato Negro dijo...

Más sobre discografía....

1. Los discos de vinilo del Patronato fueron tres álbumes dobles llamados Antología de la Música Peruana del siglo XX editados por Edubanco dedicados a: 1. música de cámara (con obras de Iturriaga, Paco Pulgar, E. Valcárcel, Celso, Bolaños, Holzmann, Guevara y Pinilla), 2. Música para piano (Carpio, Bolaños, Sas, Celso, Pulgar, Iturriaga, Duncker, Sas, Silva, Pinilla, T. Valcárcel, Aguirre, C. Sánchez Málaga y Holzmann - harto s. XIX) y 3. Música coral y canciones (Valle Riestra, Silva, T. Valcárcel, Carpio, C. Sánchez Málaga, Alarco, Casas, Pulgar, Celso, Enrique, Holzmann, y etc.) Sabía que la Católica tenía interés en reeditarlos pero hasta ahí no más (¿Antología del s. XX?)

2. Valcárcel también está en CDs editados en gringolandia, pero no tengo detalles. Y Celso ha hecho varias producciones caseras (ahora tiene casi toda su obra digitalizada, incluso la Elegía a Machu Picchu con la OF de São Paulo)

3. El CD del Festival de años pasados y los de los festivales de música electrónica

4. Grabaciones de un par de conciertos del festival 2004

5. CD de obras corales peruanas del siglo XX y XXI, coro Secreto a Voces (ese cuya directora encantó a Tumay) listo para ser masterizado

6. En la radio hay bastante música, pero el acceso es restringido. Quizá pidiéndola por mail.... www.filarmonia.org . En todo caso, la mayoría está en cintas de carrete abierto, llenas de hongos, a punto de desaparecer.

Y nada, si saben de algo más avisen (por cierto, la gente en el exterior ha de tener más cosas)

TUMAY dijo...

jaja bueno si, me encantò la directora del coro, no lo niego.

serìa bueno que reediten esos discos de vinilo. ahora que me acuerdo, la de la sinfonìa Junin-Ayacucho tambien la he escuchado (y la tengo), y tambien otro disco màs, donde tocan un cuarteto de Garrido ("Encuentros y Homenajes" creo?) y uno de Sas, el cuarteto de cuerdas "Lima".

que mas... las de Garrido que dicen, estan a la venta?

el "memorias tropicales" lo venden en Lima?

...etc. diganme lugares donde se pueden conseguir. lo que pasa es que la biblioteca de la universidad donde estoy (pucp), compra este tipo de material, osea, si yo les digo donde pueden comprarlo, lo hacen (debe ser supongo porque està sanchez malaga amarrado por ahi, o por politica de la universidad, no lo sè, la cosa es que compran). Asì que si sacan algùn cd uds, pasen la voz que de hecho ya tienen un cd vendido.

Sadiel Cuentas dijo...

Memorias Tropicales se puede comprar en Tower Records (www.towerrecords.com/):

http://www.towerrecords.com/Classical/Default.aspx?search_in=classical&oft=memorias%20trop%EDcales&urlid=a536edddafe54349d872&free_text=memorias%20trop%EDcales&

Sadiel Cuentas dijo...

Hay algunas cosas que me parece importante comentar al respecto de la busqueda de un nombre para la música cocodrilo:

1. La necesidad de etiquetar la música no es exclusivamente un juego de los medios. Es también una respuesta a una necesidad concreta del consumidor de música. Si yo tengo 10 dólares, y deseo comprarme un CD, no puedo escuchar todos los CDs de la tienda para decidir cual llevo. Busco una guía que me permita encontrar algo similar a lo que ya me gusta. Si los grupos que más me gustan son los Beatles y los Rolling Stones, la etiqueta "Rock Británico de los 60s y 70s" será muy util para encontrar algo similar, y me ahorrará mucho tiempo. Es también una herramienta útil para quien quiere conseguir una audiencia. Si quiero realizar un concierto con Frágil y Leuzemia, podré comunicarme con un público interesado en asistir a través de programas de radio o televisión sobre rock peruano. Por supuesto, no hay que dejarse limitar por esta herramienta al momento de buscar música o audiencias, pero no sería constructivo renunciar a ella.

De esto se desprende también que encontrar un nombre para la música cocodrilo no es superfluo.

2. Denominaciones para la música cocodrilo como "musica culta", "música selecta", "música arte", etc implican un menosprecio por otros géneros porque suponen que lo que diferencia a la música cocodrilo de otros tipos de música es ser culta, selecta, artística, etc. Vale decir, niegan esos para atributos otros géneros. Esto es en primer lugar falso, segundo lugar innecesario y en tercer lugar inconveniente. Si estoy interesado en ampliar el público de la música cocodrilo ¿Cómo puedo establecer una comunicación fluída con el público si no expreso el mayor respeto sus gustos y su persona?

3. Este problema no es nuestro solamente. Lo tiene todos los compositores del mundo, y ya se han ensayado varias soluciones. Lo mejor sería plegarse a alguna de ellas. Es en este sentido que recurrí a la denominación "Música Clásica Contemporánea". No es un invento mío, es simplemente la denominación que se usa en las disqueras, en los directorios de Yahoo! y Google, y en las radios en línea. Es cierto que el termino puede resultar confuso si uno lo lee como [música]+[clásica]+[contemporánea]. La confusión se aclara si se lee como [música clásica]+[contemporánea]. Me explico: la etiqueta que las disqueras y el público le han puesto a la música de sujetos como Bach, Mozart, Beethoven, Tchaikowsky etc es "Música Clásica". Si nosotros queremos comunicarle a nuestro público que nuestra música es "como la de Mozart, Beethoven, etc" pero "del presente" podemos usar el mismo termino que "música clásica contemporánea".

Anónimo dijo...

Notas largas en registros profundos seguidas de súbitos silencios de variaciones siempre cambiantes. Luego, un grupo de semigarrapateas en un registro que dejaría sordos hasta a los canarios para luego interrumpir la cosa con otro silencio, de duración distinta al anterior. Construyen su música con éste constante "andar y detenerse", donde cada tramo en el que aparecen sonidos es siempre distinto en cuanto al ordenamiento, textura y estructuración de los mismos y donde cada detención es siempre inesperada, abrupta, sorpresiva.


una obra para flautín y macaco,en la que cada cierto tiempo un ayudante acerca una banana al mencionado primate, lo suficientemente cerca como para que pueda olerla pero demasiado lejos para alcanzarla, y así incluir los chillidos del pobre animal en la pieza.

una obra que coloque a un grupo de instrumentistas dentro de varias máquinas demoledoras instaladas al interior de un viejo estadio, y escuchar a los músicos interpretar una obra de carácter "funerario", mientras las demoledoras se tiran abajo la desvencijada construcción.

una obra para marimba y taladro neumático!


Gracias, me has dado unas ideas geniales para mi próxima obra!